Archivo del día Septiembre 7th, 2007

07 Septiembre

IFA07: Amethyst A-7, altavoces florero para ver crecer el sonido

por Carolina Denia

En la IFA hemos visto tantas cosas que no nos resistimos a seguir enseñándolas. Como por ejemplo el Amethyst A-7, que lejos de lo que pudiera parecer no es una nueva autopista, sino un bonito altavoz con forma de florero. Cada una de las flores es un altavoz de 4w y la maceta, que más bien parece una manzana, es un subwoofer de 15w, que se enchufa a la corriente alterna. No se trata de un superequipo, pero lo que no se le puede negar es la originalidad.

Pero es que si piensas que esto de por si ya es lo mejor, te equivocas porque, como si de una teletienda se tratase, tienes la posibilidad de sacar las flores del tiesto y ponerlas a los lados.

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¿Te parecen chulos? Pues esto no acaba aquí. También tienen unos altavoces con forma de cerdito que no tienen desperdicio.

07 Septiembre

Loc8tor, rastreador electrónico

por Juan Castromil

Repasando algunos de los folletos de la IFA aún es posible encontrar cosas interesantes de las que por falta de tiempo no pudimos hablar desde Berlín. Una de esas cosas es Loc8tor, un sistema de localización de objetos para aquellos que como yo suelen dejarse las cosas cada vez en un sitio distinto y que después, siempre con prisas, toca buscar.

Pues bien, la idea no es nueva, pero lo que sí es nuevo es el hecho de que pudimos probarlo “in situ” y comprobar su fiabilidad, y oye ¡funciona!. Se trata de un sistema basado en un localizador y un rastreador de radio. El localizador es una pequeña pieza que se puede enganchar a las llaves, al móvil, a la mascota o a cualquier elemento susceptible de “perderse”. Una vez que se quiere localizar el objeto en cuestión se activa el rastreador y como si de un radar se tratase, va marcando si te acercas o te alejas a la zona donde está el localizador, y por lo tanto el objeto. Cuando estás cerca utiliza señales acústicas, visuales y vibratorias (según se configure) para informar de que, efectivamente, ya lo tienes delante de las narices.

Tiene un radio de acción de 183 metros (en campo abierto) y permite programar varios objetos con un mismo localizador, pero lo más interesante es que dispone de un localizador especialmente diseñado para niños (o mayores), que permite al individuo activar una especie de botón de pánico si se siente en peligro, y de forma automática hacer saltar la alarma en el localizador. Por 99 libras te llevas un rastreador, tres localizadores y uno con botón de pánico, pero hay kits más sencillos por menos. Ahora, si no encuentras las cosas, es porque no quieres.