20 Octubre
Robocop, 20 años después
por Juan Castromil
Nadie sabe aún, si era realmente necesario hacer o no esta pelÃcula, y el hecho de que el propio Paul Verhoever rescatara el guión de la basura, de donde él mismo lo habÃa tirado, tampoco dice mucho en su favor. El caso es que para bien o para mal, Robocop cumple su vigésimo aniversario y, reconozcámoslo, ya es un clásico (tal vez con minúsculas) con el que todos disfrutamos un poco, aunque se nos pasó pronto.
La pelÃcula abrió las puertas de Hollywood al director y poco más. Tal vez lo más destacable sea la transformación de Alex J. Murphy en un cyborg y los posteriores problemas entre su cerebro humano y sus directivas primarias de ordenador, cuando se enfrentan en un conflicto moral. Pero, de un modo u otro esto se diluye en un mar de efectos especiales entre los que encontramos la lucha fraticida contra la unidad ED-209 y la mÃtica frase final “vivo o muerto vendrás conmigo”, con la que acaba con el correspondiente malo de la peli.
Según cuenta la leyenda tuvo dos secuelas, pero ninguna llego al nivel de la primera, la cual, por cierto, guardamos en el baúl de los recuerdos junto con “Mister T” y “El coche fantástico”.







