03 Enero
[CES 2008] Motorola Mobile TV DH01, multimedia en cualquier lugar
por Carolina Denia
El Motorola Mobile TV DH01, combinará un receptor DVB-H, acceso a contenidos de vÃdeo en Internet y PVR
Motorola presenta hoy mediante telebriefing algunos de los productos para el hogar que podremos ver en el CES. Uno de ellos y el que más nos ha gustado es un reproductor multimedia portátil, el Mobile TV DH01.
   
Pero, ¿qué tiene de especial este dispositivo? Pues que permite ver en una gran pantalla de 4,3″ de resolución WQVGA, la señal de televisión de DVB-H (la misma señal que utilizan los teléfonos móviles que pueden recibir televisión móvil), pero no se queda aquÃ. También permite obtener vÃdeos bajo demanda, grabar los contenidos y dispone de 5 minutos de buffer de memoria, más conocida como función TimeShift, de la que ya os hemos hablado. Para almacenar las grabaciones se pueden usar tarjetas SD y MMC, permitiendo guardar hasta 90 minutos en tan sólo 256 MB.
Además aseguran que será capaz de visualizar vÃdeos de Internet aunque no han indicado cómo. Tiene una autonomÃa de 4 horas y aunque han desvelado que estará disponible en enero de 2008, no sé por qué me da que no lo veremos por aquÃ, ya que Motorola en España no se ha abierto a la venta de este tipo de productos.

Desde hace un porrón de años, cada enero, Steve Jobs hace una de sus mÃticas keynotes (conferencias) para inaugurar la
Sin duda, la tecnologÃa que antes se integra en la vida cotidiana es aquella que mejora un servicio o necesidad ya creado, y desde este punto de vista los marcos digitales cumplen perfectamente esta premisa. A todo el mundo le gusta ver fotos y tenerlas a la vista (especialmente a la madres). Tal vez sea por eso por lo que los marcos digitales han sido todo un éxito de ventas estas navidades y han, prácticamente, agotado las existencias.
Seguro que cuando eras pequeño, tus tÃos, abuelos o padres, ponÃan sus rodillas a modo de caballito para hacerte callar un buen rato… Yo me acuerdo perfectamente del dolor de culo que se quedaba cuando con quien jugabas era un familiar entusiasta, eso si con un poco de suerte, no estampaba tu cabeza contra el techo.

